jueves, 17 de diciembre de 2015

Ahora me pasa que..

Ahora me pasa que sé,
que aún puedo besarte,
sin que estés a mi alcance,
acariciarte cuando quiera,
abrazarte sin medida,
reírme de tu ausencia,
sonreírte en la distancia.

Ahora me pasa que siento,
que no me ves, y te tengo,
que no me escuchas,
pero me estás viendo,
cantar este poema,
pensando en tu alma.

Ahora me ocurre algo,
sentir que el olvido,
no existe en lo nuestro,
y la risa se arrima,
se anima con la alegría,
todo tú, eres mío,
mío, como yo, siendo tuya,
aunque no tenga tu rostro,
a mano, ni tu imagen cerca.

Ahora entiendo que sé,
que lo vivido es eterno,
ni es efímero ni es etéreo,
es tu infinito sin medida,
es sin nacer y sin morir,
volviendo cuando se desea,
quedándose cuando se quiere,
marchándose cuando tiene.

Ahora lo sé, que te quiero,
sin medidas, aún invisible,
sin fronteras, aún en la jaula,
sin quejas, aún en tu ausencia,
sin lamentos, aún en la espera,
sin tristeza, aún sin verte.

Ahora me pasa que te sé,
tan cerca de mí como siempre.

Maite Gras.

miércoles, 16 de diciembre de 2015

Amores apasionados

Amores apasionados, verbos incendiados
Complicados nudos desnudos, abrazándose
fiel ardor de una llama ardiente insaciable
dragones de fuego, gimiendo acalorados
hoguera de vanidades, viéndose amarse

Azahares del destino, fuentes iluminadas
Rostros brillando en una noche insondable
Seres retozando bajo las estrellas
Vidas de sueños, gotas de luz amándose 
Sus astros celestes, palpitando dulcemente

Son ardores alocados, cuerpos agradecidos
Quimeras y utopías, nudos, y desenlaces
Placeres efímeros, deseos inconclusos
lealtades de corazones gozándose
entre las sabanas, dos animales heridos
que sueñan con cicatrizar acariciándose.

Maite Gras.

A pesar de todo


Me he vuelto,
la belleza del encuentro,
cuando dejé tu cuerpo
descansando apacible.

Te volviste,
la ternura de la vida,
cuando me amaste
a pesar de la nada.

Nos volvimos,
para la muerte
seres inolvidables
cuando nos quisimos,
a pesar de todo.

Maite Gras.

Yo escondo silencios.




Yo escondo silencios,
secretos y olvidos,
guardo en mi baúl,
todos mis vicios,
algunas virtudes.

Yo colecciono imágenes,
miradas, y rostros,
bajo el cajón del cielo,
nubes de arrugas,
fachadas picaras 
algunas almas tristes,
otras son seres felices.

Yo pienso mentiras,
regalo algunas palabras,
vomito verbos,
grito adverbios,
lloro adjetivos,
alabo imágenes,
repito frases,
memorizo tonterías,
me comunico con nadie.

Yo tengo algo,
algo de orgullo,
un poco de vanidad,
una pizca de humildad,
una brizna de nada,
una ración de todo,
un poco de nadie.

Yo robo sueños,
y los hago míos,
los vivo por dentro,
engaño al silencio,
timo a la vida,
miento a la muerte,
cuando nadie sabe,
hiero a lo efímero,
falseo a lo etéreo,
vivos o muertos:
a los sueños,
los hago ser de nadie.


Maite Gras.

martes, 15 de diciembre de 2015

Dejo entre renglones.

Dejo entre renglones, el olvido
La belleza de un recuerdo, callo:
               es añoranza
El verbo de tu alegría: resonancia
Una leve brisa canta tu nombre
El mar se siente en deuda contigo
Te agradece tu preciosa existencia

Me siento soñar, lo hago, contigo
Luciérnaga solitaria que suspira
La noche es un silencio bendito
Eres tú. Una invisible presencia
Escondida bajo las sombras

Dejo entre lineas, el silencio
La maravilla de tu imagen, en verso
Me hablas, me sonríes, me abrazas
Tus labios intuyen que te beso
En una noche celeste sin tiempo
Nos vemos en nuestra ausencia
Sin notarlo, sin saberlo, sin sentirlo

Dejo entre medias, la vida
Hasta que tu presencia me bendiga
Me entretengo dibujando palabras
Jugando a ser luciérnaga esperando
Mientras: hago garabatos
Charlando, riendo con los vocablos
Escribo frases trilladas, sin sentido
No puedo evitar soñar despierta
Imaginando tus labios de seda
Rozando la vida de mi cuerpo

Dejo entre líneas, el verbo
el verbo de querer aún en la espera
Aunque sé que volverás:, brillaremos
Pletóricos, inmersos en lo nuestro
como estrellas en el firmamento
Volveremos a ser las luces del cielo
Nos verán los astros brillar sin medida
Gimiendo el placer de tenernos
entre el cielo, la vida, y el infierno.

Maite Gras.

lunes, 14 de diciembre de 2015

Me gusta...

Me gusta la ternura traviesa de una mosca,
la risa inocente del canto de un pájaro,
la sonrisa divertida del cielo,
pero aún me gusta mucho más,
cuando las nubes lloran sin avergonzarse.

Me gusta el árbol de manzanos, sin pecado,
y tu mirada picara cuando vienes a desnudarme,
y el abrazo de tu dulce valentía atrevida,
me gustan tantas cosas de ti,
que daría para una novela de misterio.

Me gusta el mar cuando está revuelto,
y el olor intenso a sal marina,
el sabor de tu boca en mi boca,
correr juntos hasta caer fatigados,
en la cama, jugando a hacernos maravillas.

Me gustan tantas cosas de ti,
tu defecto precioso cuando te enfadas,
tu virtud generosa cuando me besas,
tu increíble encanto cuando me abrazas.

Me gusta cuando vuelas y te vas, y vuelves,
 el vicio de sentarme a esperarte con alegría,
desnuda de miserias, vestida de ternura,
 aún sabiendo que todo tiene un final,
me gusta que sigamos siendo un principio,
e incluso también me emociona volver a ser,
un final inesperado en donde todo de ti, me gusta.

Maite Gras.


El poema sonríe lentamente.




El poema sonríe lentamente,
aún se acuerda de ti:
de aquellos besos que nos dimos,
del perfume de tu cuerpo.

El verso se llena de alegría,
recordando lo mejor de nosotros,
cuando pudimos y cuando no pudimos,
ser amantes en un juego lleno de picardía.

La rima sigue sonriendo y riendo:
ella sigue siendo libre de quererte,
aunque el amor siga siendo su misterio,
habré de escribirte, para besarte,
para que sepas que te pienso,
cuando vuelo, cuando camino, mientras vivo.

El poema de la vida, la rima de la alegría
 la estrofa de pensarte, 
el verso de revivirte aún te recuerda,
a cada instante se te respira,
tu fragancia me envuelve lentamente,
estás en cada uno de mis latidos,
queriendo y sin querer, todo el tiempo,
el poema sigue acordándose de ti,
en todos los tiempos verbales,
en cada palabra, silencio y suspiro.
Sí, el poema sonríe lentamente.
Pensándote.

Maite Gras.

domingo, 13 de diciembre de 2015

PARA GERMÁN.

No sé cuándo volveré a escribir poesía,
tal vez, cuando ya ni se nazca ni se muera.
Puede que sea ahora. Mientras te beso en vida.
Puede que lo deje para siempre. Y no importa.

No sé cuándo me sentaré a abrazarte escribiendo,
quizá, cuando ya ni seas ausencia ni presencia.
Sé que puedo hacerlo ahora. Dejar el verbo.
No siento ser más adverbio.  Ni un jamás ni un nunca.

Así que no sé cuándo voy a volver a escribir poesía.
tal vez, cuando te conozca en persona.

Para mi querido amigo Germán.

Maite Gras.

sábado, 12 de diciembre de 2015

Tic-tac

Nunca hubo un ahora más precioso que verte.
No tiene solución, quererte. Ni tiene arreglo, amarte.
Así es amar. A veces nos pasa y es un te quiero.
El único poema que aún no he escrito está lleno de ti.
Voy por buen camino cuando te quiero.
Sé que aunque la eternidad sea un nunca,
mezclado con un jamás tengo nada,
quiero tenerte para siempre en el abrazo.


Soy una nostalgia vivida en la dulzura de la vida de tus ojos, en la sinceridad de la belleza de tu abrazo. Soy un recuerdo tuyo

Juega la luna a decirme que te ha visto, oigo a las estrellas reír de alegría. El viento me susurra que nunca has dejado de quererme.

Siempre nos quedará la rima de un te quiero, la risa de un te amo, la alegría de un orgasmo, la sonrisa de un abrazo. De todas las caricias en tu cama, abrazarte es la que más me gusta.

Un hombre que te quiere es un paraíso fuera de éste mundo..El mundo es un lugar que desea existir.


Si pudieras quererme ahora y amar sin hacernos daños, la eternidad dejaría de ser herida. Si pudieras marcharte ahora y volver sin años.

Cada cual que viva lo suyo, amando desnudo, caminando descalzo, sin más verso que el beso, ni más palabra que la rima de un abrazo.

TU SONRISA ES UN SUEÑO EN ESTADO PURO.

Amamos incluso cuando un te quiero no tiene respuesta.

El amor no se va, abandona la escena del drama.